
EFE.- En la fronteriza Ciudad Juárez se presenta un nuevo fenómeno migratorio: familias extranjeras que se independizaron al rentar una vivienda están regresando a los albergues por la falta de empleo estable y el aumento de los precios de alquiler, que van desde los tres mil hasta los ocho mil pesos mexicanos mensuales.
El pastor Francisco González, representante de la Red de Albergues “Somos Uno por Juárez” y responsable del Albergue Vida, explicó que el retorno no se debe a nuevos flujos masivos, sino a la imposibilidad económica de muchas familias para sostener su vida fuera de los refugios.
Ya llegaron esta semana dos familias, por ejemplo, que su condición es que no han encontrado realmente un trabajo estable y eso dificulta de alguna manera el que puedan estar rentando una casa, donde lo más bajito son tres mil pesos para arriba, entonces si es una familia numerosa, pues se necesitaría una casa más amplia y una casa más amplia su renta, lo más bajo aquí en la ciudad son cinco mil pesos, ocho mil pesos” , dijo González.
Asimismo, advirtió que los albergues operan con recursos cada vez más limitados, ya que varios organismos internacionales han reducido su ayuda.
“Seguimos con las instalaciones abiertas para que sigan teniendo un techo gratuito, alimentación gratuita, vestimenta gratuita, pero aparte también servicios que tienen que ver con salud, porque siguen todavía apoyando lo que son los centros de salud”, explicó.
Actualmente, la red que coordina agrupa a 10 albergues con un total de 206 personas, mientras que en el Albergue Vida se hospedan 35 migrantes, una cifra que podría aumentar en las próximas semanas.
Ciudad Juárez, con más de 1,5 millones de habitantes y fronteriza con El Paso (Texas, Estados Unidos), es uno de los principales epicentros de la crisis migratoria, aunque en los últimos meses se ha reducido notablemente el flujo de migrantes hacia Estados Unidos ante el endurecimiento de las políticas migratorias con la regreso a la Casa Blanca del presidente, Donald Trump.






