
El Papa Francisco falleció el 21 de abril de 2025 en su departamento de la residencia de Santa Marta, en la Ciudad del Vaticano, donde vivió desde su elección en 2013, informó el servicio de prensa de la Santa Sede.
El primer Papa jesuita y latinoamericano de la historia será recordado por su defensa de los migrantes, del medio ambiente y de la justicia social, sin poner en entredicho las posiciones de la Iglesia en temas como el aborto o el celibato de los curas.
Jorge Mario Bergoglio, el mayor de cinco hermanos, estudió ingeniería química y llegó a diplomarse como técnico químico a la edad de 21 años, y, durante algunos meses, trabajó como asistente en el laboratorio Hickethier-Bachmann, de Buenos Aires.
Sin embargo, poco después, en 1956, decidió responder a su vocación, y eligió prepararse como sacerdote en el seminario de Villa Devoto.
Una pulmonía que derivó en una operación de pulmón interrumpió brevemente sus estudios, pero tras recuperarse buscó la forma de ingresar a la Compañía de Jesús, en Chile, para convertirse en Jesuita y realizar estudios humanísticos.
Seis años después volvió a Buenos Aires, donde impartió clases de Literatura y Psicología, y en 1969 se ordenó como sacerdote y se trasladó un tiempo a España.
Regresó a Argentina en 1972, y poco tiempo después se convirtió en superior provincial de los jesuitas en Argentina, donde, entre otras cosas, impartió clases de Teología y Filosofía.
En 1992, el Papa Juan Pablo II lo designó como Obispo auxiliar de la diócesis de Buenos Aires, y cinco años más tarde se convirtió en Arzobispo, con una destacada participación en la Conferencia Episcopal de Argentina, que presidió entre 2005 y 2011.
En 2001 fue nombrado Cardenal, por lo que participó en el cónclave de 2005, en el que se quedó a pocos votos de ser elegido como Papa ante el entonces Cardenal Joseph Ratzinger.






