
El regreso a la Casa Blanca de Donald Trump se ha visto marcado por una serie de amenazas y acciones directas contra México enfocadas en el combate de los cárteles del narcotráfico. A lo largo de este año se han reportado casos como vuelos de drones espía y la reciente alerta para el espacio aéreo.
La estrategia, enfocada en destruir a los grupos criminales, dio sus primeras muestras en el mes de febrero de 2025, cuando medios de Estados Unidos revelaron los vuelos militares de las Fuerzas Armadas para espiar a los cárteles mexicanos.
Los primeros vuelos en espacio aéreo que se documentaron fueron entre el 31 y el 3 de febrero con las aeronaves en Baja California. Después se extendieron a otras zonas fronterizas.
Los aviones utilizados fueron un Boeing RC-135V Rivet Joint, adaptado para tareas de recolección de información, el U-2 es conocido como “La Dama Dragón”, capaz de realizar misiones de espionaje aéreo encubiertas, así como el Boeing P-A Poseidón utilizado como patrulla marítima.
Tras la difusión de los vuelos, Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional (Sedena), reconoció que un avión militar de Estados Unidos sobrevoló zonas de la frontera entre ambos países en esas fechas.
El mando militar admitió sólo dos vuelos y aseguró que estos fueron sobre espacio aéreo internacional.
“El avión que ha realizado los vuelos no apaga su transpondedor, es decir, cumple con la normatividad internacional”, comentó en conferencia de prensa en Palacio Nacional.
Ante la pregunta sobre el espionaje en México, Trevilla Trejo dijo que no tenía información; “no lo podemos descartar porque no sabemos qué es lo que hicieron, ellos no violaron el espacio aéreo nacional”, explicó.
Los vuelos realizados por EU en el espacio aéreo mexicano fueron reconocidos por el general de la Fuerza Aérea Gregory M. Guillot, comandante del Mando Norte de Estados Unidos y del Mando de Defensa Aeroespacial, durante una audiencia ante el Comité de Servicios Armados del Senado.
“Tenemos un número de analistas que trabajan con agencias federales para proporcionarles información de inteligencia sobre las redes que manejan la producción y distribución de fentanilo que cruzan por nuestra frontera”, explicó.
La última ficha que ha movido el gobierno de Estados Unidos son las notificaciones de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) en las que advierte a los operadores aéreos estadounidenses de una “situación potencialmente peligrosa” en espacios aéreos de Latinoamérica.
En el caso de México, las actividades se centrarán en el océano Pacífico, el Golfo de California y la zona de Mazatlán.
Las alertas se realizaron a unas horas de que el gobierno de Estados Unidos exigió a México resultados tangibles en el combate contra el narcotráfico.






