Agencia Reforma

Ciudad del Vaticano.- El Papa Francisco, todavía convaleciente de una neumonía, apareció hoy en el balcón de la Basílica de San Pedro del Vaticano y con una débil voz le deseó una “feliz Pascua” a los miles de fieles congregados allí por el Domingo de Resurrección.

Un mes después de que fuera dado de alta tras una larga hospitalización, la presencia del Pontífice era muy incierta y El Vaticano no la había confirmado.

Francisco no celebró la Misa de Pascua en la Plaza, que delegó en el cardenal Angelo Comastri, el arcipreste retirado de la Basílica de San Pedro. Pero después de que terminara la eucaristía, apareció en el balcón de la logia durante más de 20 minutos e impartió la bendición apostólica en latín, conocida como “Urbi et Orbi” (a la ciudad de Roma y al mundo).

Las miles de personas abajo estallaron en vítores mientras una banda militar iniciaba una ronda de los himnos de la Santa Sede e Italia ante la presencia del jesuita argentino, poco después de las 12:00, hora local.

El Papa iba en silla de ruedas y pese a que ya no lleva una cánula con oxígeno, tuvo que recurrir a un colaborador, que leyó su mensaje, en el que repasó los conflictos en el mundo.

Denunció “la dramática e indigna crisis humanitaria” en Gaza y pidió un cese el fuego, y expresó su preocupación por “el creciente clima de antisemitismo que se está difundiendo por todo el mundo”.También defendió la libertad religiosa y la libertad de pensamiento y afirmó que sin respeto, “la paz no es posible”.

Posteriormente, entró por sorpresa en la Plaza de San Pedro en un papamóvil al aire libre y saludó a los católicos.Francisco, de 88 años, se sentó en una silla elevada en la parte trasera del vehículo blanco, mientras la gente se alineaba en los pasillos de la Plaza, muchos sosteniendo banderas nacionales y gritando “¡Viva el Papa!”.

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