
Con información del Universal
Tokio.- El fabricante japonés de vehículos Nissan decidió dar marcha atrás a su plan de recortar la producción en una de sus plantas en Estados Unidos y suspenderá los nuevos pedidos estadounidenses de dos todoterrenos fabricados en México tras la entrada en vigor de los nuevos aranceles automotrices en EU.
En el marco de su estrategia de reestructuración para solventar su delicada situación financiera, Nissan anunció a principios de año sus planes de reducir a finales de abril de dos a uno los turnos en su planta estadounidense de Smyrna, en el estado de Tennessee, donde produce su todoterreno Rogue, una decisión que ha optado por revertir ante la entrada en vigor ayer de los nuevos gravámenes.
“Actualmente, más de la mitad de nuestro volumen de ventas en EU proviene de nuestras plantas en Tennessee y Misisipi. Mantendremos dos turnos de producción del Nissan Rogue en nuestra planta de Smyrna manteniendo un volumen más localizado en EU, libre de los nuevos aranceles automotrices”, indicó este viernes a EFE una portavoz de la firma nipona.
Nissan suspende envíos desde su planta en México
La empresa automovilística también ha optado por suspender, por el momento, los nuevos pedidos para el mercado estadounidense de dos de sus modelos del todoterreno Infiniti, el QX50 y el QX55, fabricados en la planta de ensamblaje mexicana de COMPAS, en Aguascalientes, aunque espera que su producción continúe para otros mercados.
“La compañía cuenta actualmente con un amplio inventario en sus tiendas minoristas de EU que no se ve afectado por los nuevos aranceles. Seguiremos evaluando el impacto, así como las necesidades del mercado, para realizar ajustes adicionales a la producción”, añadió la empresa.
El presidente estadounidense, Donald Trump, viene implementando una serie de medidas agresivas en materia arancelaria desde que regresara a la Casa Blanca en enero, entre ellas la decisión de subir del 2.5 % al 27.5% el gravamen para las importaciones estadounidenses de vehículos y autopartes.






